Practicar sexo en las vacaciones de verano

Claudia se pone un vestido ibicenco y se rocía el cabello con un poco de suero hidratante. Después de haber pasado el día en la playa, ahora es hora de arreglarse para salir a tomar una copa. “Durante el año voy de casa al trabajo y del trabajo a casa -explica Claudia Serra, soltera y de 33 años-. En verano hago muchas más salidas con los amigos y tengo más oportunidades de conocer otras personas, de ver y grabar xvideos“, comenta ilusionada. El hecho es que la temporada veraniega parece un campo abonado para que Cupido haga uso de sus flechas. El sol, la luz, la ropa ligera, las terrazas, el moreno de la piel o las mismas vacaciones en son sólo algunos ejemplos visibles.

Detrás de todo esto, también existe la química. Según un estudio de la Cornell University de Nueva York, los “amores de verano” tienen una base científica y biológica. La dopamina y la oxitocina, también conocidas como las hormonas de el amor, aumentan durante los días más largos del verano, a la vez que la serotonina se dispara, por lo que todos estamos más alegres y contentos. Además, también hay que sumar el hecho de que, al llevar poca ropa, las feromonas, sustancias químicas que desprende la piel, están, literalmente, “flotando por el aire”.

Una fantasía compartida

Carmen Sánchez, codirectora del Instituto de Sexología de Barcelona, ​​compara la llegada de la época estival con el ambiente de los países tropicales, como Brasil o el Caribe, cuyos habitantes tienen fama de ser más fogosos. Pero la sexóloga también cree que no sólo actúan la química y los factores externos en las aventuras veraniegas. “Todos tenemos la fantasía que durante el verano y las vacaciones hay más posibilidades de mantener relaciones sexuales”. Una fantasía que, según Sánchez, “nos hace estar más predispuestos a iniciar contactos amatorios que en otras épocas del año”.

“Ahora hay muchas personas de cuarenta años que no se casan, o muchos más matrimonios que se divorcian, por lo que hay muchas más posibilidades que salgan y conozcan más personas que hace unos años “, dice. Según un estudio hecho por Ashley Madison, una conocida página de citas para adúlteros de nuestro país, el 39% de los más de cien mil hombres encuestados reconocen que, a pesar de estar casados, flirtean con otras mujeres cuando están de vacaciones con la familia. Además, un 8% reconocen haberse besado con otra mujer y un 11% han admitido haber tenido relaciones sexuales extramatrimoniales durante las vacaciones de verano.

Muchas de las personas que este verano estén viviendo un amor intenso, y que crean dure, pueden sentir un desengaño en septiembre. “Ya no sólo debido a que quizás la otra persona viva lejos explica Carla Piqué, psicoterapeuta sexual y de pareja a Psigma-, sino por lo que implica volver a la rutina. A el verano se ve una pequeña parte de lo que es la otra persona, por lo que no hay tenido tiempo para conocerla en su día a día, ni para encontrarle defectos”.

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