Mujeres en los deportes de montaña

Bien decía Aldo Camarota que “cuando una mujer se rinde es porque ha vencido”. La anterior es una frase que se aplica a la perfección para el caso del alpinismo, ya que han sido muchas las mujeres que se han unido a su práctica desde los inicios de esta actividad, más allá que no hayan sido tan visibilizadas como su contraparte masculina. Y es que las mujeres pueden darnos mucho más que videos de lesbianas, porque tienen talento y talante.

Por supuesto hay que hacer notar que el alpinismo es relativamente moderno y que el tipo de representación social que se tiene en torno a él, es que se trata de una actividad casi eminentemente masculina. Pues bien, en este caso estamos aquí presentes para desmentir estas ideas petardas que tanto daño han hecho al deporte y a la mujer.

Participación de las mujeres en los deportes de montaña: Alpinismo

Cuando Marie Paradis se convirtió en la primera mujer de Europa en lograr 4.807 metros de altura no hay dudas que todo cambio, ya que con su marca consiguió hacer frente a todos los prejuicios que la acechaban para su época. Por supuesto luego de la hazaña de esta francesa fueron varias mujeres las que se le unieron y poco a poco el interés por el alpinismo se fue expandiendo.

Así mismo, el montañismo se encuentra repleto de mujeres que se sumaron a la lista de alpinista en el mundo, como por ejemplo el caso de Lucy Walker, quien fue la primera en escalar el monte Cervino en el año de 1871. Posterior a ello surgió Annie Smith Peck que con 47 años obtuvó un récord porque de acuerdo con los registros de su género, alcanzó la cumbre del Popocatépetl y del Pico de Orizaba. Además con el paso del tiempo intentó el ascenso al volcán Coropuna en el Perú, pues consideraba que era más alto que el Aconcagua. Aunque no llegó a la cima, en una cumbre menor dejo la inscripción de Votos para la mujer.

Posterior a los casos anteriores, Fanny Woricman en conjunto con su esposo se trasladaron al Himalaya y ascendieron el Karakorum con sus 7.000 metros. Diez años después en Escocia se fundó el primer club de montaña exclusivo para mujeres con el nombre de Ladies Alpine Club. Para el año de 1960 en el Monte Rosa, situado entre Italia y Suiza se cumplió con un ascenso denominado como “De las 100 mujeres”, en el cual participaron 114 italianas, 3 suizas y 2 austriacas.

En 1975 la japonesa JunkoTabei logro llegar hasta la cima del Everest con sus 8.848 metros, consiguiendo de este modo ser la primera mujer en la parte más alta del Everest, un récord que marcó un cambio en la historia de los deportes de montaña para las mujeres. En otras palabras, la participación femenina siempre ha estado ahí, sólo que la invisibilización no ha permitido trascender en el medio, pero en el último tiempo sí que se han ganado su espacio.

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