El Parque Natural del Montseny - Reserva de la biosfera - se sitúa en la Cordillera Prelitoral Catalana, que alberga el macizo del Montseny, el más elevado de la cordillera. Barcelona. Catalunya - Cataluña.
Ocupa una extensión de 30.120 hectáreas distribuidas entre dieciocho municipios que pertenecen a tres comarcas (Osona, La Selva y El Vallès Oriental). Está formado por tres unidades orográficas: El Turó de l´Home - Les Agudes (que con 1.706 y 1.703 m respectivamente son las alturas máximas del parque), el Matagalls y el Pla de la Calma.
El mosaico roto que configura la diversidad de ambientes otorga una gran riqueza paisajística y biológica al Parque Natural: sierras, torrentes, bosques, cultivos y llanuras elevadas.
La presencia del hombre en la zona, desde épocas remotas, ha modelado un paisaje humanizado que pone aún más en evidencia la fragmentación de la montaña.
Desde el año 1977 en el sector de la provincia de Barcelona y 1978 el sector de la de Girona, el macizo del Montseny está legalmente protegido por un plan especial de ordenación promovido por las diputaciones de Barcelona y Girona, respectivamente.
En 1978, la Unesco incluyó el Parque Natural del Montseny dentro de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera del programa MAB (Hombre y Biosfera). Las diputaciones de Barcelona y Girona gestionan este espacio protegido en colaboración con los municipios que forman parte del mismo, y con la participación de los diferentes sectores implicados.
Un plan especial garantiza la preservación de los valores naturales y culturales del Montseny, el uso público ordenado de la montaña, la atención a las demandas pedagógicas, la investigación científica y el apoyo al desarrollo socioeconómico de la zona.
El principal objetivo del Área de Espacios Naturales de la Diputación de Barcelona en la gestión de este espacio consiste, mediante fórmulas participativas y de consenso, en dar cumplimiento a este plan especial.
El Medio Físico
Parque Natural del Montseny, que se eleva entre las llanuras de El Vallès, Osona y La Selva, se presenta como un bloque montañoso de perfil característico, elevado y visible desde muchos puntos de Cataluña y conocido en todo el mundo por la belleza de sus paisajes.
La especial orografía del terreno, las diferencias de altura y la distancia del mar en una latitud típicamente mediterránea favorecen una notable diversidad climática. A grandes rasgos se puede decir que, a medida que se gana altura, se pasa del clima mediterráneo al montañoso frío, con diferentes estadios intermedios, que varían según la orientación de las vertientes.
La Vegetación
Las diferencias de humedad y temperatura explican la vegetación que se desarrolla en el Parque Natural del Montseny. A modo de pisos, y a medida que se gana altura, se reproducen las formaciones vegetales características del Mediterráneo en las partes bajas (encinares, alcornocales y pinares), de la montaña media lluviosa más arriba (encinar de montaña y robledales), de ambientes centroeuropeos por encima de los 1.000 m (hayedos y abetales) e incluso de ambientes subalpinos en las cumbres (matorrales y prados culminales).
La confluencia de estos factores en un relieve abrupto, surcado de torrentes y riscales, produce una extraordinaria variedad de hábitats. Diferentes especies, relictos y ejemplares aislados de sus poblaciones encuentran en el Montseny el último rincón donde establecerse, hecho que confiere un alto valor ecológico a estas comarcas mediante la presencia de destacables endemismos.
La Fauna
Estrechamente relacionada con la distribución de la vegetación, la fauna del Parque Natural del Montseny se caracteriza también por la existencia de especies típicas de tierras centroeuropeas en las zonas altas del macizo y por la fauna propia de ambientes mediterráneos más meridionales en las partes bajas. La coincidencia de estos dos grandes grupos en un espacio relativamente reducido favorece que un gran número de especies encuentren las condiciones adecuadas para desarrollarse.
El carácter boscoso del Montseny determina en gran modo la fauna que lo habita. En el encinar se encuentran jabalíes, zorros, jinetas o lirones careto entre los mamíferos más conocidos; el azor, el arrendajo común o el petirrojo entre los pájaros más comunes, y varias especies de anfibios, reptiles y peces. Sin embargo, lo que confiere un carácter más singular a la fauna son las especies de influencia centroeuropea, que a menudo forman poblaciones aisladas.
La Ocupación Humana y el Patrimonio
La población en el Parque Natural del Montseny data de tiempos prehistóricos, tal como lo testimonian los hallazgos en Aiguafreda, El Brull, Montseny y Sant Marçal; los megalitos de la Serra de l´Arca y Les Pinedes, entre otros.
En el período ibérico se empiezan a ocupar de manera estable los cerros, y los pobladores se adentran hacia la montaña: así lo evidencian el castillo del Turó de Montgròs en El Brull, y los asentamientos fortificados de Montclús en Sant Esteve de Palautordera y de Can Flequer en Samalús. Del período romano datan construcciones como la villa romana de Can Tarrés (La Garriga) y otras en las llanuras vecinas, siguiendo la Vía Augusta y la Vía Ausa. Los establecimientos interiores no se generalizan de forma dispersa hasta la Edad Media, cuando se intensifica la explotación de los recursos naturales. De este período datan buena parte de las masías existentes. Este proceso alcanza su máximo esplendor en el siglo XIX, a partir del cual se inicia un lento despoblamiento.
Actualmente, la regresión de las actividades agrícolas, forestales y ganaderas ha producido un cambio en las economías familiares. Otras actividades, fundamentalmente de servicios, como el turismo rural, la restauración y la hostelería, complementan las rentas familiares y conviven con la extensa cultura agrícola de la zona.
La Edad Media está muy bien representada mediante muestras románicas de la arquitectura religiosa, con más de una docena de pequeños templos de montaña. Cabe destacar la iglesia con pinturas prerrománicas de Sant Pere Desplà (Arbúcies), y también las iglesias parroquiales de Montseny y El Brull, o las de La Móra, Sant Marçal, Sant Cristòfol de la Castanya, Sant Martí del Montseny y Aiguafreda de Dalt. También revisten una importancia notable los restos de edificaciones de cariz militar como los castillos de Montsoriu (una de las muestras de arquitectura militar gótica más importantes del país, s. X-XIV), de Montclús, de Fluvià, de El Brull, de Cruïlles, y las masías fortificadas del Bellver o La Sala. También existen conjuntos como el de Tagamanent, con construcciones de los períodos románico y gótico, o el de Sant Segimon, importante eremitorio del siglo XVII.
Actividades
Entre los objetivos fundamentales del Parque Natural del Montseny figura el de garantizar y ordenar el uso público. En este sentido, desde su inicio, se ha ido creando en el parque toda una red de infraestructuras y servicios que abarcan la educación ambiental, la investigación, el deporte y el ocio.
Toda esta información, más concreta y actualizada, se encuentra en la agenda de actividades del parque.
Excursiones
En los centros de información del Parque Natural del Montseny, el visitante puede conocer rutas, puntos de interés y otros datos útiles para disfrutar con intensidad de su estancia. En particular, es recomendable utilizar la red de itinerarios señalizados, algunos de los cuales cuentan con un folleto explicativo. Se inician en Fontmartina, Santa Fe, Sant Marçal, Collformic y el Collet de Sant Martí, y ascienden a las cumbres más significativas del macizo.
Además, cabe mencionar que el parque está atravesado por dos senderos de gran recorrido, señalizados sobre el terreno con marcas blancas y rojas: el GR-5, que a su paso por el Montseny va desde Campins hasta Aiguafreda, pasando por Fontmartina, Montseny y el Pla de la Calma, y el GR-2, que pasa por Seva, El Brull y Aiguafreda. Para completar la oferta pública de servicios al excursionista, en el parque se encuentra el camping de Fontmartina además de otros servicios, como las rutas organizadas.
Servicios para el ocio
Para el ocio de los usuarios, el parque natural dispone de una serie de infraestructuras y equipamientos en los lugares más frecuentados a lo largo de la red viaria. Audiovisuales y exposiciones permanentes ofrecen información más detallada del parque.
En las carreteras que atraviesan el Parque Natural del Montseny hay una serie de áreas de aparcamiento y zonas de recreo, adaptadas para el ocio del visitante, algunas de ellas equipadas con lavabos, mesas y agua potable. Los restaurantes constituyen uno de los aspectos turísticos más atractivos de la montaña.
Para realizar estancias de más de un día, el visitante dispone de campings, hoteles y establecimientos de turismo rural.
Ocupa una extensión de 30.120 hectáreas distribuidas entre dieciocho municipios que pertenecen a tres comarcas (Osona, La Selva y El Vallès Oriental). Está formado por tres unidades orográficas: El Turó de l´Home - Les Agudes (que con 1.706 y 1.703 m respectivamente son las alturas máximas del parque), el Matagalls y el Pla de la Calma.
El mosaico roto que configura la diversidad de ambientes otorga una gran riqueza paisajística y biológica al Parque Natural: sierras, torrentes, bosques, cultivos y llanuras elevadas.
La presencia del hombre en la zona, desde épocas remotas, ha modelado un paisaje humanizado que pone aún más en evidencia la fragmentación de la montaña.
Desde el año 1977 en el sector de la provincia de Barcelona y 1978 el sector de la de Girona, el macizo del Montseny está legalmente protegido por un plan especial de ordenación promovido por las diputaciones de Barcelona y Girona, respectivamente.
En 1978, la Unesco incluyó el Parque Natural del Montseny dentro de la Red Mundial de Reservas de la Biosfera del programa MAB (Hombre y Biosfera). Las diputaciones de Barcelona y Girona gestionan este espacio protegido en colaboración con los municipios que forman parte del mismo, y con la participación de los diferentes sectores implicados.
Un plan especial garantiza la preservación de los valores naturales y culturales del Montseny, el uso público ordenado de la montaña, la atención a las demandas pedagógicas, la investigación científica y el apoyo al desarrollo socioeconómico de la zona.
El principal objetivo del Área de Espacios Naturales de la Diputación de Barcelona en la gestión de este espacio consiste, mediante fórmulas participativas y de consenso, en dar cumplimiento a este plan especial.
El Medio Físico
Parque Natural del Montseny, que se eleva entre las llanuras de El Vallès, Osona y La Selva, se presenta como un bloque montañoso de perfil característico, elevado y visible desde muchos puntos de Cataluña y conocido en todo el mundo por la belleza de sus paisajes.
La especial orografía del terreno, las diferencias de altura y la distancia del mar en una latitud típicamente mediterránea favorecen una notable diversidad climática. A grandes rasgos se puede decir que, a medida que se gana altura, se pasa del clima mediterráneo al montañoso frío, con diferentes estadios intermedios, que varían según la orientación de las vertientes.
La Vegetación
Las diferencias de humedad y temperatura explican la vegetación que se desarrolla en el Parque Natural del Montseny. A modo de pisos, y a medida que se gana altura, se reproducen las formaciones vegetales características del Mediterráneo en las partes bajas (encinares, alcornocales y pinares), de la montaña media lluviosa más arriba (encinar de montaña y robledales), de ambientes centroeuropeos por encima de los 1.000 m (hayedos y abetales) e incluso de ambientes subalpinos en las cumbres (matorrales y prados culminales).
La confluencia de estos factores en un relieve abrupto, surcado de torrentes y riscales, produce una extraordinaria variedad de hábitats. Diferentes especies, relictos y ejemplares aislados de sus poblaciones encuentran en el Montseny el último rincón donde establecerse, hecho que confiere un alto valor ecológico a estas comarcas mediante la presencia de destacables endemismos.
La Fauna
Estrechamente relacionada con la distribución de la vegetación, la fauna del Parque Natural del Montseny se caracteriza también por la existencia de especies típicas de tierras centroeuropeas en las zonas altas del macizo y por la fauna propia de ambientes mediterráneos más meridionales en las partes bajas. La coincidencia de estos dos grandes grupos en un espacio relativamente reducido favorece que un gran número de especies encuentren las condiciones adecuadas para desarrollarse.
El carácter boscoso del Montseny determina en gran modo la fauna que lo habita. En el encinar se encuentran jabalíes, zorros, jinetas o lirones careto entre los mamíferos más conocidos; el azor, el arrendajo común o el petirrojo entre los pájaros más comunes, y varias especies de anfibios, reptiles y peces. Sin embargo, lo que confiere un carácter más singular a la fauna son las especies de influencia centroeuropea, que a menudo forman poblaciones aisladas.
La Ocupación Humana y el Patrimonio
La población en el Parque Natural del Montseny data de tiempos prehistóricos, tal como lo testimonian los hallazgos en Aiguafreda, El Brull, Montseny y Sant Marçal; los megalitos de la Serra de l´Arca y Les Pinedes, entre otros.
En el período ibérico se empiezan a ocupar de manera estable los cerros, y los pobladores se adentran hacia la montaña: así lo evidencian el castillo del Turó de Montgròs en El Brull, y los asentamientos fortificados de Montclús en Sant Esteve de Palautordera y de Can Flequer en Samalús. Del período romano datan construcciones como la villa romana de Can Tarrés (La Garriga) y otras en las llanuras vecinas, siguiendo la Vía Augusta y la Vía Ausa. Los establecimientos interiores no se generalizan de forma dispersa hasta la Edad Media, cuando se intensifica la explotación de los recursos naturales. De este período datan buena parte de las masías existentes. Este proceso alcanza su máximo esplendor en el siglo XIX, a partir del cual se inicia un lento despoblamiento.
Actualmente, la regresión de las actividades agrícolas, forestales y ganaderas ha producido un cambio en las economías familiares. Otras actividades, fundamentalmente de servicios, como el turismo rural, la restauración y la hostelería, complementan las rentas familiares y conviven con la extensa cultura agrícola de la zona.
La Edad Media está muy bien representada mediante muestras románicas de la arquitectura religiosa, con más de una docena de pequeños templos de montaña. Cabe destacar la iglesia con pinturas prerrománicas de Sant Pere Desplà (Arbúcies), y también las iglesias parroquiales de Montseny y El Brull, o las de La Móra, Sant Marçal, Sant Cristòfol de la Castanya, Sant Martí del Montseny y Aiguafreda de Dalt. También revisten una importancia notable los restos de edificaciones de cariz militar como los castillos de Montsoriu (una de las muestras de arquitectura militar gótica más importantes del país, s. X-XIV), de Montclús, de Fluvià, de El Brull, de Cruïlles, y las masías fortificadas del Bellver o La Sala. También existen conjuntos como el de Tagamanent, con construcciones de los períodos románico y gótico, o el de Sant Segimon, importante eremitorio del siglo XVII.
Actividades
Entre los objetivos fundamentales del Parque Natural del Montseny figura el de garantizar y ordenar el uso público. En este sentido, desde su inicio, se ha ido creando en el parque toda una red de infraestructuras y servicios que abarcan la educación ambiental, la investigación, el deporte y el ocio.
Toda esta información, más concreta y actualizada, se encuentra en la agenda de actividades del parque.
Excursiones
En los centros de información del Parque Natural del Montseny, el visitante puede conocer rutas, puntos de interés y otros datos útiles para disfrutar con intensidad de su estancia. En particular, es recomendable utilizar la red de itinerarios señalizados, algunos de los cuales cuentan con un folleto explicativo. Se inician en Fontmartina, Santa Fe, Sant Marçal, Collformic y el Collet de Sant Martí, y ascienden a las cumbres más significativas del macizo.
Además, cabe mencionar que el parque está atravesado por dos senderos de gran recorrido, señalizados sobre el terreno con marcas blancas y rojas: el GR-5, que a su paso por el Montseny va desde Campins hasta Aiguafreda, pasando por Fontmartina, Montseny y el Pla de la Calma, y el GR-2, que pasa por Seva, El Brull y Aiguafreda. Para completar la oferta pública de servicios al excursionista, en el parque se encuentra el camping de Fontmartina además de otros servicios, como las rutas organizadas.
Servicios para el ocio
Para el ocio de los usuarios, el parque natural dispone de una serie de infraestructuras y equipamientos en los lugares más frecuentados a lo largo de la red viaria. Audiovisuales y exposiciones permanentes ofrecen información más detallada del parque.
En las carreteras que atraviesan el Parque Natural del Montseny hay una serie de áreas de aparcamiento y zonas de recreo, adaptadas para el ocio del visitante, algunas de ellas equipadas con lavabos, mesas y agua potable. Los restaurantes constituyen uno de los aspectos turísticos más atractivos de la montaña.
Para realizar estancias de más de un día, el visitante dispone de campings, hoteles y establecimientos de turismo rural.
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Parque Natural el Montseny
Ctra. de Sant Celoni al Turó de l´Home, Km,10,8
08470 Fogars de Montclús · Barcelona · Catalunya - Cataluña.
Tel: 0034 93 847 51 02
Fax: 0034 93 847 53 68
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